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TENÍA TREMENDO PODER AL BATE…
El viernes pasado falleció el “Orgullo de Santa Lucía”, Pinar del Río, Rogelio Álvarez, apodado Borrego (6to de izq a derecha fila del centro con el Cienfuegos, campeón en 1959-60) en todos los países en que disparó sus monumentales jonrones.
“En el Cerro metió uno que pasó por encima de los almacenes del left…” comienzo y final de la categorización del inicialista como el bateador derecho de más poder visto en Cuba en la era moderna; porque el castrismo no pudo imponérsele nunca con la longitud de los batazos de sus artilleros por tres cosas: cercas más cortas, bate de aluminio y, sobre todo, diferencias abismales en el pitcheo.
SIEMPRE HABRÁ UN CUBANO EN GRANDES LIGAS…
Por Andrés Pascual
No es una condición enfermiza de la personalidad…es dolor; las veces que cualquier cubano proyecta la cantidad de compatriotas posibles en Grandes Ligas a través de los más de 120 años que median entre la contratación de Esteban Bellan por los Troymakers, de la Liga Federación, y este 2009 apenas recién iniciado…
Sentado a la computadora, mientras redacto este artículo, observo ESPN con los resultados de anoche: raudo tras un rolling que continuó viaje al center, Yunel Escobar; momentos antes, Yunieski Betancourt fildeo, de espaldas al home, un elevado que llevaba etiqueta de “Texas leaguer”.
ORIGEN Y FRUSTRACIÓN DE LA DIPLOMACIA BEISBOLERA
Por Andrés Pascual
En 1969, el cubano Pedro “Preston” Gómez fue nombrado manager de la franquicia de expansión de la Liga Nacional Padres de San Diego, el primero en funciones designado “a tiempo completo”, no solo de Cuba, sino de América Latina; incluso, el primero del tan llevado y traído sector “de las minorías” en este país. Una vez convertido el piloto cubano en una personalidad de las Grandes Ligas, el tirano no perdió ocasión y comenzó a establecer contactos con el debutante; ni por simpatía personal ni porque dirigió a los Cubans cuando el triunfo de 1959 en la Pequeña Serie Mundial ni, mucho menos, por algo que resultara en beneficio para Cuba; sencillamente, quería tener cerca al nuevo triunfador criollo en Estados Unidos, dándole cumplimiento a su política de “por si mañana me hace falta”. Con Preston Gómez tenía un problema o varios: no era un delincuente ni un individuo al que pudiera ofrecerle el plato de decadencia a “lo romano en tiempos de orgía” con mujeres, bebida, homosexuales, mariguana… donde se originan las fotos y películas peligrosas para las víctimas, útiles para el chantaje posterior; en el caso del manager, estaba ante una personalidad real del beisbol americano: decente, pulcro, caballeroso, por lo tanto, respetable.
HAY NOTICIAS QUE ENFRIAN EL AMBIENTE
Acabo de leer que José Sulaimán, el poderoso Jefe del Consejo Mundial de Boxeo, le recetó al boricua Miguel Cotto 90 días de descanso, el doble de lo que require una derrota por nocao flat; es decir, al conteo de 10 en el suelo.
Lo que levanta sospechas es si el individuo conoce algo preocupante sobre la salud de Cotto, porque, aventurarse a semejante ridiculez, no es posible de parte de quien ha sabido cómo explotar a los boxeadores, manejar los rankings como la mafia y sobrevivir a más pruebas que Manny Pacquiao sin problemas aparentes. Esa, como información sin ninguna aclaración seria, enfría.
Asi se hizo la leyenda que pisotean hoy en Cuba
El tiempo, o cambia las cosas, o las
hace verse desde otra óptica; en unos casos, adecuada a la circunstancia; en
otros, francamente fuera de tono…
Esa pelota tiene cancer
Los fracasos internacionales del
equipo de Castro tienen muy preocupados a sus fanáticos allá y aquí.
Cuando concluyó el segundo experimento
del mal llamado Clásico de Béisbol, fracaso absoluto e indigno de que se
continúe, a bombo y platillo se anunciaron dos retiros de “abuelos sempiternos
del equipo castrista”: Pedro Luis Lazo y Ariel Pestano, taponero y receptor
regular, fueron entrevistados, destacados y, como a un barco sin timonel,
despedido desde el puerto que es ese valle de lágrimas y frustraciones mal
llamado béisbol cubano.
Los que no salian al terreno de juego
Cuando la yerba cubana de verdad era verde
Por Andrés Pascual
Una vez, hace más de 10 años, en un terreno de
pelota de Miami Lakes, una periodista americana de Televisión Pública nos
convocó a Pedro Ramos, a Enrique Izquierdo, al ex pitcher amateur Pedro “Pico”
Prado y a mí para que le dijéramos qué creíamos sobre la gestión del tirano en
la pelota cubana; luego continuó con Jackie Hernández, Borrego Alvarez…
El
documental, que se llamó “Donde la yerba es más verde”, tenía detrás a algunas
figuras procastristas americanas, como Peter Bjarkman, y lo completaron en
Nueva York con entrevistas a José Valdivieso y Lorenzo “Habichuelas” Gómez;
aunque de la participación del último no tengo seguridad. Ni Pico ni Izquierdo
ni Pedro Ramos ni yo quedamos “vivos” luego del corte y la edición.
La
televisión pública americana quería una imagen adulterada del profesionalismo
cubano para acomodar las loas a la caricatura de beisbol que juegan allá, hoy
en absoluta fase de desaparición. Por lo que trataban de que fuera el glorioso
profesional quien les dijera que aquellos a quienes ni conocían, no solo eran
buenos; sino mejores que ellos.
En
1936, un agente de Rafael Leónidas Trujillo viajó al campo de entrenamiento de
los Piratas de Crawford con la encomienda de firmar para un campeonato a
Satchel Paige. El contrato sería entre 6 y 15,000 dólares. Recordando a Satch, Jimmy “Cool Papa” Bell
dijo una vez: “si había dinero y un auto, iba a pie a la luna…”. Pero Trujilo
le mandó más dinero al pitcher para que firmara a otras figuras del club de Gus
Greenlee, entre ellas, al propio Bell y a Josh Gibson; Satchel llevó a otros 4
jugadores de los Piratas y Rodolfo Fernández otros dos; uno, de Kansas City y,
el otro, del Cleveland Buckeyes. El resto
de americanos incluyó a Herman Andrews, Sam Bankhead, Bob Griffith, Leroy Matlock,
Cy Perkins y Harry Williams.
Nueve
jugadores sepias americanos y 9 cubanos que fueron Rodolfo y José María
Fernández, dúo de hermanos estelares del beisbol de Ligas Negras y de la liga
cubana; Tony Castaño (blanco), Cuco Correa, Silvio García, Rafael “El Viboreño”
Quintana (blanco), Lázaro Salazar como manager-jugador; Miguel Solís y Huesito
Vargas.
Un
solo dominicano, Enrique Lantigua y el boricua Orlando “Perucho” Cepeda, padre
de Peruchín, integraron la novena que fue la unión de los clubes de la capital
Escogido y Licey.
Así
se formó, en honor al dictador y con su dinero, el mejor club quisqueyano de
todos los tiempos: Los Dragones de Ciudad Trujillo.
Las
Aguilas Cibaeñas tuvieron como principales estrellas al pitcher Chet Brewer,
que perdió un juego contra Paige 2-4 sin permitir hits y a los cubanos Santos
Amaro, Martín Dihigo, Luis Tiant padre; además, Juan Estando “Tetelo” Vargas,
estrella dominicano de la época.
La
presencia cubana en las Estrellas Orientales fue con Julio Rojo, Pedro Arango,
Carlos Blanco, Ramón Bragaña, Yoyo Díaz, Cocaína García, Alejandro Oms, Javier
Pérez y Rogelio Terán.
El
calendario de juegos fue entre marzo 28 y julio 11 y lo ganaron los Dragones,
que estuvieron 0-3 en las primeras tres de 7 series que jugaron; pero
terminaron con 18-13 y las Aguilas con 13-15.
Josh
Gibson fue el champion bate con .453 y 21 empujadas; Làzaro Salazar llegó
delante en triples con 5 y en anotadas con 31; Silvio García metió 14 biangulares,
disparó 38 hits y compareció 128 veces al home plate; mientras que Dihigo y
Santos Amaro se abrazaron con 5 jonrones cada uno. Satchel Paige terminó con
8-2 y Don Martín con 6-4.
Esa
campaña fue la última del beisbol en Dominicana durante 14 años; la caída del
precio del azúcar y otros problemas económicos adversos provocó la ausencia.
Cuando regresó, en 1951, por iniciativa de Tiant Tineo, de nuevo se copó de
cubanos, pero descartados del Champion Invernal o del Beisbol Organizado.
Si no
observa en las relaciones de jugadores a Marrero, a Consuegra, a Isidoro León,
a Natilla Jiménez, a Luis Suárez, a Napoleón, a Félix del Cristo, a Virgilio
Arteaga, a Jorocón García, a Fleitas, a Roberto Ortiz, a Agapito Mayor, a
Adrián Zabala… entre más de 50 estrellas, es porque pertenecían al circuito
amateur; si tampoco a Estalella, ni a Fermín Guerra, ni a Gilberto Torres, ni a
Juan Montero ni tal vez otros casi 100 profesionales blancos, fue porque
pertenecían al Beisbol Organizado.
Con
esta historia, ¿Acaso cree alguien que, ni metafóricamente, esa yerba fue verde
alguna vez después de 1961?
Ni leyendas ni luminarias del juego
Vinent
Por Andrés Pascual
Un grupo de jugadores
como el Duque Hernández, René Arocha, Osvaldo Fernández y Rolando Arrojo,
además de un resto suficiente para formar dos equipos, batallaron para hacer la
apertura de un capítulo nuevo en la ciudad de Miami con respecto al béisbol y
los juegos Old Timers o de Veteranos; porque, el ritmo rápido de la vida en
Estados Unidos, como que invita al olvido de que la tiranía castrocomunista
está instalada todavía Cuba desde hace 50 años, que fueron la misma cantidad
entre el debut de José de la Caridad Méndez en la pelota profesional cubana en
1908 y la llega de la horda al poder.
Origen y frustracion de la diplomacia beisbolera
En 1969, el cubano Pedro “Preston” Gómez fue nombrado manager de la franquicia de expansión de la Liga Nacional Padres de San Diego, el primero en funciones designado “a tiempo completo”, no solo de Cuba, sino de América Latina; incluso, el primero del tan llevado y traído sector “de las minorías” en este país.







