EL COLAPSO MORAL Y EL CLUB AL GARETE
Por Andrés Pascual
Antes de entrar en sazón, si algo debe ser preocupante para todo el mundo este año es la cantidad de jugadores lesionados. Aunque la situación es rutinaria de los tiempos modernos, “tan calificados dicen”, el problema se ha convertido en pandemia, da lo mismo pitchers que jugadores de posición y no hay respuestas ni comentarios de super-sabios de oficinas editoriales o de aburridos coaches de terreno que enseñan poco y resuelven nada.
“LO QUE ÉL HACE, NADIE MÁS LO PUEDE HACER…”, Fredi González
Por Andrés Pascual
En una edición de Bleacher Report de esta semana, un sabio, militante de la secta de pesos y medidas aplicada al beisbol que creó Bill James, volvió a “coger la sartén por debajo”, por supuesto, se achicharró…
Resulta que es una gracia desacreditar a los jugadores “viejos” que pertenecen al Salón de la Fama, que están ahí porque los seleccionó alguien.
ALEX DEBERÍA PROBAR OTROS AIRES…
Por Andrés Pascual
Claro, Nueva York es Nueva York, el mundo es esta ciudad y en el beisbol (como en el boxeo antes), quien no esté en la Gran Manzana, pues, prácticamente, no existe; sin embargo, lo anterior huele a ropa guardada, porque, por ejemplo, a Alex Rodríguez la urbe se le convirtió en fiscal de su pobre legado, cuyo sinónimo debe ser pesadilla.
Tal vez el jugador ni intente imaginarse en otro uniforme, porque, lo que puede disfrutar allí ¿Dónde?
LA MEJOR CAMPAÑA DE UN BATEADOR POR SIEMPRE, ¿QUÉ SIGNIFICA ESO?
Por Andrés Pascual
La tendencia es clasificar como lo mejor de la historia la temporada en la cual un artillero logró el récord en cuadrangulares: la de sesenta de Ruth en 1927, los 61 de Maris en 1961, los 70 de McGuire en 1998 y los 73 de Bonds 4 años después, ocupan mayor espacio a la hora de hacer referencia al asunto.
Sin embargo, hay tela por donde cortar, porque un bateador, por un récord de jonrones, no dominó la Liga ni fue el mas difícil de someter por el pitcheo enemigo…
LA TRIPLE CORONA DEL BATEO Y LA EDAD
Por Andrés Pascual
Como galardón otorgado al esfuerzo del jugador en el terreno, la Triple Corona es tan vieja como Matusalén, que en el beisbol supone desde el siglo antepasado y Paul Hines, Hugh Duffy y Tip O’Neill la obtuvieron en 1878, 1894 y 1887. El premio más reciente es el de Jugador Más Valioso en Serie Mundial, que lo conceden a partir de 1962. El Cy Young, desde mediados de los 50’s. A la Triple Corona del bateo no se le puede colocar la coletilla de “suerte necesaria”, esto no es cuestión de 2 horas; sino de 6 meses y más de 490 veces al bate de juego diario.
FUTURO INMORTAL, 29 AÑOS Y EN “WAIVERS”
Por Andrés Pascual
Tiene 3 champions-bat, un MVP, liderazgos en % de embasamiento, de slugging y de suma de factores, 4 Bates de Plata, 3 Guantes de Oro, 5 All Stars y otras 4 oportunidades en que quedó en mejor lugar que el 8vo para Jugador Más Valioso, promedia .322 en 9 campañas, fildea para .995 y su promedio de cogidos robando es de 33.3, el numerito moderno de reconocimiento vía Pitágoras es 39 WAR.
El colmo de la insensatez fue la forma como lo agredió un periodista americano, al analizar la posibilidad de ser contrato por el Boston del catcher Joe Mauer: ¡“es un riesgo con un jugador de casi treinta años”!
ALGO MÁS QUE UN PREMIO MVP
Por Andrés Pascual
Miguel Cabrera debutó con los Marlins en el 2003 a los 20 años, en la Serie Mundial le sacó la bola a Clemens entre right-center, lo anterior lo menciono por tres cosas significativas: la edad del bateador, el pitcher que recibió el jonrón y en el Clásico de Octubre.
Por aquel batazo se le hubiera podido colocar el cartel de “trátelo con especial cuidado y esmero” y nadie se hubiera puesto bravo, sobre todo después de haber lucido un mundo durante la media temporada que jugó. Sin embargo, los surfloridanos hicieron todo lo contrario de lo que sugería el hipotético cartelito y lo enviaron a Detroit, mucho mejor para él en todo, porque es una plaza muy superior a Miami para un pelotero.
EL AÑO DEL JINX
Por Andrés Pascual
Al español lo traducen como “gafe”, que significa en la Península Ibérica “tipo con mala suerte”, lo de la mala suerte es tan malo que dicen que se “pega”.
Pero, en el beisbol, es más complejo considerar a un jugador que se desplomó en su segundo año porque no lo acompañó la buenaventura.
El jinx es el segundo completo de un jugador. Por lo general, el rendimiento de un pelotero en su segundo año se vigila con interés extremo, tal vez a partir de ahí se concluya de lo que podrá ser capaz.
TAN FUERA DE LUGAR COMO FANATIZARSE CON CASTRO
Por Andrés Pascual
Wade Boggs fue a Cuba y expresó, más que admiración, fanatismo por el tirano, incluso firmó una pelota para el dictador y casi imploró por otra firmada por el tipango.
Lo que no he podido entender es la razón por la que el exilio cubano de Tampa no “hizo algo” enfrente del Tropicana Fields, o, ¿Acaso está tan débil como el de Miami que, a pesar de todo, protestó y obligó a Guillén a desmoralizarse con una súplica-autocrítica que tiene al club al garete?
Es el mismo Wade Boggs inmortal del beisbol, legítimo, no fantoche, que alcanzó 5 champios bats y el hit 3,000 con un jonrón en su ciudad.
RÉCORDES MUY DIFÍCILES DE IGUALAR
Por Andrés Pascual
Este año y yo diría que el pasado también, el pitcheo regresó al nivel de importancia que nunca debió perder.
El abandono a propósito de la vigilancia que debe existir en el Beisbol Organizado, produjo las famosas y fraudulentas carreras por el liderazgo de los jonrones, incluso la imposición de 73 por Bonds y, tres años antes, 70 por McGwire, marcas que son más infames mientras más pasan los años. Sin embargo, nadie se aproximó peligrosamente ni a los .400 de promedio ni a los 56 juegos bateando de hit consecutivamente de Dimaggio.









