LA MEJOR CAMPAÑA DE UN BATEADOR POR SIEMPRE, ¿QUÉ SIGNIFICA ESO?

Por Andrés Pascual

La tendencia es clasificar como lo mejor de la historia la temporada en la cual un artillero logró el récord en cuadrangulares: la de sesenta de Ruth en 1927, los 61 de Maris en 1961, los 70 de McGuire en 1998 y los 73 de Bonds 4 años después, ocupan mayor espacio a la hora de hacer referencia al asunto.

Sin embargo,  hay tela por donde cortar, porque un bateador, por un récord de jonrones, no dominó la Liga ni fue el mas difícil de someter por el pitcheo enemigo…

Al artillero fuera de grupo le identifica una frase popular: “…no hay quien lo saque out,” Y su mejor temporada debe ser la que dominó la mayor cantidad de departamentos ofensivos.

En 1901, el infielder y extraordinario bateador de principios de siglo pasado de los Filis de Filadelfia, Napoleón Lajoie, ganó la Triple Corona del Bateo; pero agregó 8 liderazgos más que hicieron un total de 11 en la campaña.

El irrepetible Ty Cobb, durante muchos años “orgullo” de los Tigres de Detroit, lideró 11 departamentos de bateo en las zafras de 1909 y 1911; pero, en 1917, acaparó 10…

Joe Sholess Jackson, a quien se refiriera el inmortal segunda base Eddy Collins como el antecedente directo de Ted Williams, uno de los más grandes bateadores de la historia del juego, tuvo, como mejores años de dominio en el papel, 1912 y 1913 con 3 liderazgos.

Roger Hornsby (en la foto), el Rajá de los cañoneros derechos, debería ser considerado como el segunda base más grande del juego por su bateo; sin embargo, muchos apóstatas gratuitos de la historia se han arriesgado a colocarlo en el banco o fuera de un club All-Stars: 2 triples coronas y 3 veces sobre .400… en  1922, año que ganó una de estas, se apoderó de 11 departamentos en total; en 1925, con otra triple corona, otros 11; pero, en 1921, llegó delante en 12, además,  otros 8 con entre 6 y 8 casillas lideradas.
El más grande shortstop de la historia es el fenómeno de los Piratas de Pittsburg Honus Wagner, un bateador de fuerza descomunal y con velocidad extraordinaria. Jugó durante la llamada “era de la bola muerta”; es decir, hasta 1920. Wagner dominó la Nacional y el béisbol en 1908 con 10 liderazgos y en otras 4 campanas lo hizo con 7.

Babe Ruth es el pelotero mas grande de la historia, tan grande  que casi equivale al propio juego y su apodo identifica al jonrón: “bambinazo”, nadie fue más popular ni bateó más que este hombre, que también hacía carrera de inmortal del pitcheo antes de lesionarse el brazo y dedicarse al juego diario.

En 1927 impuso el récord, que después superó Roger Maris, de 60 jonrones, esa campaña dominó en total  9 departamentos; pero tuvo otras 6 con 9 y dos con 10. Junto a Cobb, nadie ha sido tan fuera de liga bateando.

Columbia Lou Gehrig, el Caballo de Hierro de los Yankees de Nueva York, es el mejor y más contundente ejemplo de por qué la cláusula de reserva superaba a la agencia libre en el respeto al público:  fue Lou el inicialista novato que, en 1925, sustituyó a un regular, metió dos líneas y se adueñó de la posición… más allá de los 2130 juegos consecutivos está la clase superior de Gehrig y su extraordinaria producción de extrabases de todas las dimensiones, que le convirtieron en uno de los mas despiadados impulsadores de carreras de todos los tiempos en solo 14 temporadas. En 1934, Gehrig dominó 9 departamentos, más otros dos años con 7 y uno con 6.

Ted Williams fue el último bateador de .400 en el béisbol, uno de dos con un par Triples Coronas de Bateo (el otro, Hornsby) y el exponente máximo de la ciencia de la especialidad; pero, para ser bateador “se nace”, esta no es una circunstancia de acumulación de datos y estadísticas docentes, sino una huella de la Naturaleza o de Dios.

Williams perdió 5 años por dos guerras en los que dejo de poner números fabulosos, porque fueron en su mejor momento. En 1949, el increíble del Boston domino 12 departamentos de la artillería pesada; tuvo otros 4 con 8 y 2 con 7.

Barry Bonds, McGwire y Alex Rodríguez perdieron la credibilidad al dar positivo a esteroides varias veces, con todas “tapadas”, en el caso del ex Gigante, por alguien interesado en pisotear la gloria de los viejos tiempos.

De ninguna forma Bonds hubiera hecho lo que hizo si no se ayudaba con algo ajeno a la naturaleza humana, porque nadie puede acopiar fuerzas y entusiasmo para el juego como sucedió con él, después que dejó detrás la etapa de mejor producción y desempeño que es entre 25-35 años.

En el 2002 bateo 73 jonrones con otro liderazgo, más uno en carreras impulsadas, su número mayor de producidas fueron 137, incluso no llegó a 2000 de por vida: una temporada con 7 liderazgos, 3 con 5 y 2 con 4…
Recio en el sentido de poderoso, capaz de conectar líneas que casi nadie podía seguir, Jimmie Foxx, el fortísimo inicialista que apodaron La Bestia, que tuvo sus años grandes con los Elefantes Blancos de Connie Mack y con los Medias Rojas de Boston entre 1925-1940.

Con una Triple Corona en 1933 y una envidiable producción de carreras impulsadas clasifica, junto a Hornsby, como los dos mejores bateadores derechos de la historia: dos temporadas con 8 departamentos liderados,  una con 7, dos con 5 y otra con 4…

Elevado merecidamente a Cooperstown, Jim Rice fue uno de los mejores bateadores derechos de su era: estuvo cerca de lograr la Triple Corona en la campana de 1978. Además, fue lider en 11 departamentos; sin embargo, logró algo raro y difícil al encabezar los triples, los jonrones y las carreras impulsadas.

En 1937, el jardinero izquierdo Joe Medwick, apodado Ducky, se convirtió en el último jugador de la Liga Nacional que ganó la Triple Corona jugando para los Cardenales de San Luis. Medwick fue un bateador hacia todas las direcciones y cuando en 1963 se produjo el cambio de la zona de strike, dijo: “…a mí no me interesaría mucho, yo le tiraba a la que me gustaba, bateé para .324 en mi carrera, lo que no parece tan malo”. Nunca recibió más de 45 bases por bolas en una campaña.
Medwick debutó con los Cardenales a los 20 años, esperó otros 20 para ser elegido a Cooperstown y lo comentó así: “…nunca tuve un slump tan grande…”…fue elevado en 1968.

En la Serie Mundial de 1934 se convirtió en el único jugador sacado de un juego por orden del Comisionado.Para su protección, Landis le sugirió al manager del San Luis que lo sentara y evitar de esa forma que fuera golpeado por la lluvia de objetos que le lanzaban al jardín izquierdo los fanáticos de Detroit, porque, en un deslizamiento excesivamente violento en tercera base, lesionó a Marv Owens, que debió salir del juego en camilla. Ducky fue sustituido en el leftfield por Chick Fullis; a pesar de eso, bateó para .379 con un jonrón y cinco impulsadas en el Clásico.
En 17 campañas, Joe Mewicki estuvo 8 veces en el tope por el MVP y asistió a 10 Juegos de Estrellas.

En 1937, por su fabulosa temporada, le dieron el Jugador Más Valioso. Con la Triple Corona (.374, 31 y 154) adicionó otros 9 departamentos.
Medwick, de carácter hosco y pendenciero con todo el mundo, es uno de los grandes peloteros que, por lo poco que se le toma en cuenta, aparenta que lo borraron de los libros del beisbol.
Pero, su campaña de 1937 es una de las más grandes de todos los tiempos.

Este año cerró con el venezolano Miguel Cabrera acaparando honores de Triple Corona, sin embargo, no tiene un número notable de departamentos liderados, además de esos tres, como para competir con todos los que mencioné antes.

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