DESCONOCER LA HISTORIA SOLO HACE EL RIDÍCULO…

Por Andrés Pascual

Desde hace tiempo, tal vez 15 años, una epidemia de listas de “los nuestros” inunda el firmamento beisbolero de los medios en los que se tratan asuntos de los peloteros “hispanos”: el Todos Estrellas, los 100 mejores… ¡Qué sé yo!

El caso es que la contribución corre a la cuenta de cronistas no cubanos y para aliviar el impacto contra el beisbol de la ex Isla Bella, comprometieron hasta a los “odiados yankees” como participantes en la selección de nueve regulares entre los que no aparece un solo antillano de la Mayor y ex más importante en el juego.

Para confeccionar estos “rankings”, lo primero que se debe tener es un  amplio conocimiento sobre el pasatiempo, que significa saber del desarrollo del beisbol en todos los países del área para identificar con justicia a “los buenos” de cada lugar.

Sin embargo, reconozco que es pedirle demasiado a una crónica (HAY EXCEPCIONES, COMO EN TODO) empeñada únicamente en enfrentarse (no medirse desinteresadamente) a Estados Unidos, más por ese complejo de inferioridad que recorre el mundo, que por la exposición sana del logro alcanzado por una región que no es hermana entre sí de ninguna forma que se vea, aunque si aliados en el antiamericanismo rancioso y visceral.

Como buenos liberales incluyen a Cuba (exilio) en la parte que les conviene, entonces son anti-cubanos y, por supuesto, por el compromiso político que los mueve, también nos odian, a pesar de lo que pretenden representar.

Solo si jugó en Grandes Ligas, con base amplia en la era ultra moderna, sucia y decadente, de la que Cuba no forma parte por lo conocido, es el saco sospechoso del cual sacan sus conejos estos brujos sin licencia y, a veces, fraudulentos por desconocedores tanto como por maestros de las bajas pasiones.

Estas son las cosas por la que yo no soy hispano ni hermano de nadie que no sea mi paisano, sencillamente, soy cubano y se acabó.

Tampoco tengo que agradecerle a ningún seleccionador de “los mejores de los nuestros” que hicieran o hagan algo en función del beisbol cubano, que los obligaría a la denuncia contra la tiranía, a través de la exigencia sostenida, reclamo libertario, de ese pueblo sojuzgado y de su pelota en vías de desaparición.

Cosas suceden para que nunca ocupen el lugar por el que los premiaría la historia. A fin de cuentas, Clemente había sido invitado a visitar a Cuba durante el mundial amateur en Nicaragua en 1972, el viaje se produciría a principios de 1973.

La invitación se la cursó el propio Serbio Borges y nadie mejor que el 21 de los Piratas para conocer la tragedia del pueblo cubano, que tuvo estrecha amistad con jugadores que jamás han vuelto al terruño. Por esa razón y por otras, considero que Roberto fue, voluntariamente, un elemento político de la izquierda liberal antiamericana “de sus hermanos” ayer; hoy, un estandarte de la peligrosa política antisocial filo-comunista más que el peloterazo que realmente fue…

Para desconocer al jugador cubano se ajustan al concepto “jugó en Grandes Ligas”, lo que no hacen los cronistas americanos, que colocaron a Gibson en un All Stars del siglo, incluso le dieron, también con decisiva influencia política partidista, la 2da base a Robinson, que no pudiera jugar ni como suplente con Roger Hornsby, Napoleón Lajoie, Charles Gheringer o Eddie Collins. Además, consideran a Paige lo mejor del pitcheo de todos los tiempos tan ridículamente que ofende y sugieren que Gibson y Bonds son superiores a Ruth o a Ty Cobb.

Hay 3 cubanos de Ligas Negras en el Salón de la Fama y a ningún “sabichoso de sus hermanos” se le ocurrió pensar que no hay diferencias en cuanto a clase dentro del recinto y que no es igual ser candidato al Templo que pertenecer al mismo. Ni Méndez ni Dihigo ni Torriente fueron incluidos, pero, todavía, quedan otros cubanos del beisbol sepia con la clase suficiente como para optar por un puesto ahí, como hacen los cronistas americanos: Alejandro Oms, Cocaína García, Silvio García, Valentín Dreke, Ramón Bragaña, Anguila Bustamante, Julián Castillo, Rodolfo Fernández o Eustaquio “Bombín” Pedroso.

No es paisanismo, es que todavía somos mejores que el resto y por eso tal vez no reclaman la libertad del pueblo que llaman hermano cuando les conviene, porque pudiéramos recuperar el lugar que le escamotearon a Cuba por obra y gracia de depredadores sociales que sí son sus hermanos.

Céspedes nunca jugó profesionalmente y le dio palos a diestra y siniestra a todo el mundo y Chapman va camino a convertirse en un pitcher verdaderamente imbateable; mientras que a un pelotero dominicano de solo 23 años no lo firma nadie y tienen que falsificarle los datos para presentarlos con 4 ó 5 menos, el Duke, Arrojo o Contreras, con más de 30 cada uno, fueron hechos millonarios sin objeción.

Pero aún en el capítulo Grandes Ligas, ¿Qué enciclopedia utilizaron para colocar a Omar Moreno entre los 100 mejores peloteros de origen hispano y dejar fuera a Antonio “Haitiano” González? Un solo dato: durante los sesentas fue el mejor centerfielder “LATINO” de la región en las Mayores, uno de los cinco mejores en sentido general que le discutió a Clemente el champion-bat en 1967 y que estuvo casi dos años sin cometer errores en su posición con los Phillies.

Leonardo Cárdenas, Mr Automatic, posiblemente ni cuente como shortstop para estos cronistas que pisotean la historia cada vez que se sientan a la computadora.

Pancho Coimbre estuvo 2 años sin poncharse en Puerto Rico jugando para el Ponce, bateó horrores en Ligas Negras con los New York Cubans en 4 campañas, como Oms, fue candidato en el amplio grupo que se presentó a Cooperstown hace 7 años, sin embargo, tampoco cuenta ni Perucho Cepeda y ni Coimbre ni Cepeda son cubanos, pero justo es lo justo.

Al López (en la foto Van Mungo, Ruth y Al López), el tampeño, que tuvo el récord de más juegos jugados en Grandes Ligas como catcher y cuyos padres son españoles, está en Cooperstown, pero fuera del alcance de la selección de “sus hermanos”, mientras, Alex Rodríguez, que nació en Nueva York, es incluido en cualquiera que hagan…

Mike Cuéllar no solo tiene mejores números que Valenzuela, sino que fue mejor pitcher en todo, pero el mexicano es el abridor zurdo de un line-up moderno tan viciado que, para evitar el compromiso con Cuba y con la historia, necesitó de la falta de respeto de incluir a Ted Williams y a Reggie Jackson como otros “de sus hermanos” para confeccionarlo.

Algo útil para adecentar conductas personales de escribidores, no solo pésimos historiadores, sino repletos de bajas pasiones a los que no les interesa (tal vez algunos ni entiendan) que el beisbol, desde el punto de vista de la salud presente y futura, requiere más seriedad y responsabilidad que proponer a jugadores que se involucraron en el más grande y peligroso escándalo que atentó y atenta contra el pasatiempo como nunca: NINGÚN JUGADOR QUE DIO POSITIVO A SUSTANCIAS PUEDE ESTAR AL LADO DEL ESTRELLA GENUINA DEL BUEN TIEMPO IDO, INCLUSO NI LOS SOSPECHOSOS, QUE QUEDAN 100 SIN IDENTIFICAR POR INTERESES SUCIOS DEL COMISIONADO, LO QUE PONE EN TELA DE JUICIO A TODOS ENTRE 1984-PRESENTE, porque, todavía, como se dice de la bola fair, “está vivo y en juego”.

1 comentario

Palmeiro, Rojas, Versalles, Perez
Miñoso, Oliva, Haitiano Gonzalez, Torriente
Dihigo, Taylor
Azcue y Mike Gonzalez
Pascual, Cuellar,Tiant, Luque, Bragaña, Cocaina Garcia, de relevo Pedro Ramos con Conrado Marrero, Duque Hernandez y cerrador Chapman
Oscar Rodriguez. Mgr
con ese PITEN: PLAY BALL!

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