Hasta una sucursal de lujo tenian, Kansas City A’s

Por Andres Pascual

Los Yanquis tenian legiones de fanaticos en la Cuba de antes; pero me arriesgo a decir que hubo clubes que tenian mas, sencillamente porque en ellos militaban cubanos de significacion especial. Si los Mulos de Manhattan eran capaces de arrastrar cantidades considerables de fanaticos se debio, principalmente, a Joe Dimaggio; porque fue la era del Yanqui Clipper la de mas demanda popular del club del Bronx en Cuba. Antes, durantes los 20’s, los cubanos no solo tuvieron peligrosamente en jaque a la pelota por un incipiente y efimero crecimiento del fanatismo por el balompié producto del dinero, sobre todo, de las instituciones ibericas en la Isla; sino que, a pesar del formidable duo Ruth-Gehrig, la tonica sentimental en cuanto a apoyo se le brindaba al Cincinnatti, porque ese era el club de Papa Montero, el inmortal Adolfo Luque; pero los Rojos fueron tambien los que acogieron a los primeros jugadores cubanos en su Organización cuando firmaron e hicieron debutar con ellos, en 1911, a Armando Marsans y a Rafael Almeida; tanto significo el club de Ohio para el cubano de los veintes que se les llamaba con carino “El QUERIDO CINCI”.Pero Dimaggio tenia un carisma especial; porque nunca esa franquicia tuvo un bateador que le igualara en oportunidad y la leyenda de las famosas ripostas ante box scores casi perdidos se inicio con Joltin Joe, a tal extremo que, cuando en 1947 se le pidio un resumen de la efectividad de los Yanquis al tremendisimo Bob Feller, el pitcher inmortal lapido: “Y ahí ha estado Joe, que solo ha necesitado para empatarte o ganarte que se embase la dichosa carrera con el en turno. Ante estas situaciones, cuando Joe llega al home plate, su club sabe que gana y tu que pierdes…asi ha sido desde que empezo” A Dimaggio le distinguia tambien una especie de personalidad casi marcial y un carácter de liderazgo nunca vuelto a ver en las Grandes Ligas y, en el terreno de juego, su seguridad fildeando no viajaba sola, sino acompanada de la elegancia hecha centerfielder con un brazo mas que poderoso y milimetrico en punteria del disparo al objetivo. Entonces el pueblo cubano dividio su fanatismo entre los Gigantes, el Brooklin, los Yanquis y los Cardenales del San Luis, la llamada Pandilla del Gasómetro por el fanatico criollo, interpretación derivado del ingles The Gashouse Gang…En aquellos Cardenales que tienen hasta un recod ganador contra los Yanquis en Series Mundiales(4-1), que tampoco se daban por vencidos nunca, militaba un peloterazo de la talla de Stan Musial; un pitcher conocido en Cuba por su soberbia actuacion en la serie de desempate de 1946 contra el Habana desde el box del Almendares, Max Lanier y, sobre todo, alli estaba como coach y alguna vez manager interino del club, la personalidad mas grande y sabia en el terreno de juego de todos los tiempos en Cuba y Latinoamérica: Miguel Angel “Mike” Gonzalez. Mickey Mantle, el sensacional sustituto de Dimaggio, heredo el fanatismo de Joe en Cuba y, junto a Berra, MacDougal, Andy Carey, Moose Skowron, Rizzuto y Tony Kubek, asi como de Bobby Richardson, Hank Bauer, Whitey Ford, Bob Turley o Tommy Sturdivant, continuaron la tonica ganadora del club. Los Yanquis en Grandes Ligas, sobre todo a partir de la entrada de Babe Ruth, significaron mas dinero que todas las demas franquicias; su propietario, el Coronel Jacob Ruppert, no escatimo recursos financieros en construir no solo Yanqui Estadio con la ayuda de Babe Ruth; sino la mas grande, la mas ganadora y la mas importante franquicia profesional deportiva del mundo; la situación les posibilitaba abrir la billetera sin regatear precios para la adquisicion de jugadores franquicias y estrellas; pero fue a partir de 1924, cuando firmaron un contrato de exclusividad con el promotor y matchmaker del Madison Square Garden, que tambien era el promotor personal de Jack Dempsey, Tex Rickert, para efectuar regularmente carteleras de boxeo en el estadio, que una cantidad generosa de
dinero le comenzo a entrar a la gerencia como un suero refortificante, dinero utilizado mayormente para la operación de mercado de jugadores via compra directa; o de cambio con dinero acompanante. El béisbol vivia “la era de la clausula de reserva”, con detractores y defensores que, por el desastre del tiempo actual, acaso muchos mas consideren efectiva y radical por “el amor al juego” y el compromiso obligatorio con la camisa que esta etapa de “agencia libre” que ha convertido en un relajo institucional de arriba abajo al pasatiempo. Connie Mack, venerable manager y propietario de los antiguos Atleticos de Filadelfia por 51 anos y toda una institución para el béisbol, nunca tuvo las arcas llenas del dinero necesario para mantener un club en condicion ganadora o para construir dinastías; sin embargo, hasta 1920, gozo esporádicamente de grandes peloteros como Eddie Collins y Joe “Shoeless” Jackson. Pero a partir de 1923, sus scouts firmaron un grupo de jugadores jóvenes que a finales de los20’s se constituyeron en una amenaza real para la naciente dinastía de los Yanquis, porque tenian mayoria de estrellas de clase como los pitchers Lefty Grove, Ehmko o Earnshaw y para jugar en posiciones otro grupo de Hall of Famers, en las figuras de Jimmie Foxx, Mickey Cochrane, Jimmy Dykes, Ben Chapman, Mulo Hass o Al Simmons… Con semejante pitcheo y artilleria, los Elefantes Blancos de Connie Mack, ganaron la Liga Americana en 1929, 30 y 31 con dos Series Mundiales…pero Mack no tuvo dinero para mantener a sus estrellas; entonces desbando el club hacia otros equipos, beneficiandose el Boston de la Americana, que adquirieron a Lefty Grove y a Jimmie Foxx, con el tremendisimo catcher Cochrane haciendo puerto en los Tigres de Detroit, a los que dirigio incluso. La entrada a la decada del cincuenta de los Atleticos de Filadelfia encontro a Connie Mack anciano, cansado y sin recursos financieros; entonces vendio el club, al que trasladaron a Kansas City. Una franquicia todavía pobre, la gerencia de Kansas City llego a un acuerdo silencioso, casi pacto de caballeros con los Yanquis, que le convirtió en el principal proveedor de jugadores directos de un club de Grandes Ligas a otro por la via de la venta o del cambio. Incluso fue al Kansa City a donde enviaron los Yanquis a quien era su mejor promesa como novato a mediados de los cincuenta, el inicialista boricua Victor Pellot Power, para no tener que romper la barrera racial del club con un negro hispano, entonces lo hicieron con el catcher-outfielder Elston Howard. Desde el Kansas City llegaron a los Yanquis jugadores como Joe Demaestri, Roger Maris o Bob Cerv, a quien lo daban o lo recibian del Kansas cuando entendian. Claro, mayormente los Yanquis contrataban un refuerzo muchas veces para que los ayudara a ganar un ano o dos, pocos se quedaban como Ruth o Johnny Mize, incluso Bob Turley, mas de 3 temporadas. Pero cuando el excentrico Charles O. Finley adquirio a los Atleticos de Kansas City, su meta no era seguir abasteciendo a unos Yanquis que, porque prácticamente habian abandonado su sistema de sucursales, estaban exhaustos con jugadores envejecidos y adoloridos sin sustitutos de clase tradicional a la vista y 1964 fue su ultimo de la decada en Serie Mundial y por los proximos 12. O’Finley, un ridiculo de las finanzas, se llevo el club a Oakland e inicio, desde Kansas en 1964, el rejuego de vender lo mejor que tuviera para quedar ultimo o cerca del ultimo y pedir primero o segundo en el draft…asi comenzo a construir el imperio que no pudo mantener por la explosion del agente libre y Jim Catfish Hunter fue a los Yanquis como el primer millonario de contrato a largo plazo del béisbol. Reggie Jackson fue redirigido desde el Baltimore tambien a la franquicia del Bronx y Blue Moon Odom, Vida Blue, Rollie Fingers, Bert Campaneris, Sal Bando o Rick Monday cogieron las de Villadiego. El hombre que se nego a continuar la politica desleal con el beisbl de los Yanquis y los Atleticos, Charles O’Finley, que gano las Series Mundiales de 1972, 73 y 74; tambien, como designio fatal sobre ese club, debio vender porque no podia mantener ni a una novena con colegiales que le jugaran gratis. Y George Steinbrenner reactivo la politica de la compra sin regateo al extremo que con el salario de 252 millones de Alex Rodríguez le tomaron el pelo, porque el jugador no solicitaba eso y, por acapararlo, el Jefe pago mucho mas no solo de su valor real, sino de lo que hubiera contentado al pelotero; a pesar de todo, desde 1981 hasta 1996 no volvio al Clasico de Octubre. Hoy tienen un club que puede ganar; pero nada mas que eso, y esta en dependencia de que haya sido verdad que su vedette y cuarto bate este curado del miedo por la presion excesiva que pone jugar para semejante franquicia que se traduce en la inefectividad ante la carrera grande en bases; el que no tenian ni Ruth, ni Gehrig, ni Dimaggio, ni Mantle, ni Berra, ni Reggie Jackson…ni hoy Dereck Jeter. Luego, con estos Yanquis modernos; a pesar de los nombres y del dinero hay que esperar, por una u otra cosa siempre hay que esperar…
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1 comentario

Si que se destapen un Jeter, un Bernie, un Posada y un Mariano todos al mismo tiempo. Probabilidad de que esto se repita? Bueno ojo con el “gangsterismo” de los Marlins!

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