Adios a Mateito Alou, leyenda dominicana

                                                                                                                                                                                                     Clemente, Frank Robinson y Mateo Alou

Por Andrés Pascual
Underrated es la palabra en ingles que se usa para identificar lo que se
valora poco, lo que no se trata de acuerdo a sus méritos o clase real. En el
beisbol existen más de 50 jugadores subvalorados por diferentes circunstancias;
uno de ellos falleció en la madrugada de ayer jueves por complicaciones de
salud que le tenían en muy grave estado: Mateo Rojas Alou, para los americanos,
Matty, para los cubanos que le conocieron, que jugaron con él o que escribieron
sobre él, Mateíto. Yo tuve la suerte de conocerlo por intermedio de otro ex
jugador ya fallecido, el cubano Marcelino López, que fue su amigo.

Hace
menos de dos semanas me comentaron que el quisqueyano estaba muy delicado, que
se sometería a una operación por trastornos cardíacos en Miami, lo que sucedió,
pero no pudo continuar…

Al
modo mío de ver las cosas, junto a Bert Campaneris, los dos mejores primeros
bates hispanos que hayan actuado en Grandes Ligas, lo que se dice fácil.
Mateíto formó parte de la primera legión de dominicanos firmados por
Alex Pompez, por intermedio de Horacio Martínez, para el Beisbol Organizado,
fue durante la segunda mitad de los 50’s y todos lo hicieron hacia la
Organización de los Gigantes, salvo excepciones como Julián Javier, que se
decidió por los Cardenales; o, poco después, Rico Carty, que lo hizo con el
Milwakee Braves.
Los casi siete años en que se entretenía en observar cómo jugaban el
outfield Willie Mays o su hermano Felipe, por las muy pocas, casi nulas
oportunidades que le daban, impidieron que este sensacional jugador lograra
metas de consideración y respeto con las que hubiera podido optar por una placa
en Cooperstown y aproximarse o llegar a 3,000 hits.

Un
maestro en el toque de bola, con tacto y vista de superdotado, además de gran
velocidad en el trayecto de home a primera, pudieran ser la definición de los
atributos de este señor que acaba de fallecer en Santo Domingo.
Toda una vida con los Leones del Escogido en la Liga Invernal
Dominicana; sin embargo, fue casi un nómada en los circuitos mayores, donde
jugó para los Gigantes, los Piratas, los Cardenales, Oakland, Yanquis y Padres.
Ganó notoriedad cuando el San Francisco
salió al terreno, el 15 de septiembre de 1963, con sus hermanos Felipe y
Jesús custodiando cada uno un jardín del club.
Estuvo 15 temporadas en Grandes Ligas y promedió .307 y ganó el champion
bate con Pittsburg en 1966 por .342.
Bateó sobre trescientos 7 veces en temporadas de más de 450 veces al
bate y en otras tres con entre 250-350, además de otros liderazgos
individuales.

A la hora de señalar olvidados, o de
olvidarse a propósito o por desconocimiento, uno de los primeros en la lista es
el dominicano de 72 años que no pudo salir a batear después de este jueves,
cuando debería estar entre los más grandes peloteros latinos de todos los
tiempos. Que descanse en paz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: