Del baul de los recuerdos del beisbol
Por Andrés Pascual
El
pitcher derecho Ton Cheney implantó el récord de 21 ponches propinados en juego
de 16 entradas en 1962 contra los Orioles de Baltimore lanzando para los
Senadores de Washington. Los 228 envíos que hizo le paralizarían el corazón a
cualquier lanzador de hoy que, a veces con 95, están mirando al manager en el
banco para que les apliquen la grúa.
En
1960, Gene Baker, primer jugador negro firmado por los Cubs de Chicago en 1953,
era suplente de cuadro de los Piratas de Pittsburg; Baker, un ex pelotero de
Ligas Negras, fue el primer jugador sepia en dirigir en el Beisbol Organizado
al ser contratado por el Pittsburg para que se hiciera cargo del Batavia;
también fue coach del Columbus y el segundo negro, después de Buck O’Neill, en
hacerlo en Grandes Ligas a través del departamento de pitcheo de los Piratas.
Cuando Danny Murtaugh fue suspendido por dos juegos en 1960, Baker lo sustituyó
de forma interina, por lo que puede considerarse como el primer manager negro y
el segundo de minorías (Mike González, cubano, el primero) en las Mayores.
El
descendiente de españoles y líder de los lanzadores de la Liga Americana en
ganados y perdidos (16-3) con los Medias Blancas de Chicago en 1954, el cubano
Sandalio Consuegra, está reconocido por Fast and Feats como “el primer negro”
en obtener ese premio en Grandes Ligas. El también cubano Orlando Peña cuenta
para la publicación como el primer jugador sepia que ganara un liderazgo
negativo cuando perdió 20 encuentros, en 1963, actuando con los Atléticos de
Kansas City. Ni Consuegra, q.e.p.d. ni Peña son negros, por lo menos como lo
vemos nosotros.
El
torpedero Dick Groat, que ganó el campeonato de bateadores de la Liga Nacional
y el premio al JMV en 1960 con los Piratas, tiene dos anillos de Serie Mundial:
1960 con los Bucaneros y 1964 con los Cardenales. Lo que se comenta poco es que
fue All American dos veces por la Universidad de Duke y que el alto centro
docente retiró su # 10 en 1962. Groat jugó un año en la NBA con los Pistons de
Fort Wayne y fue exaltado al Salón de la Fama del Baloncesto Colegial Nacional
en el 2007, en la misma ceremonia que Lew Alcindor (Karim Abdul Jabbar)
El
campocorto Dick Schofield, que jugó para varios equipos en Grandes Ligas, es el
abuelo del millonario de factura reciente por obra y gracia de los Nacionales
de Washington, Jason Werth.
El
récord de dobleplays en la primera base lo tiene un ex jugador que ganó dos
campeonatos de bateo con los antiguos Senadores de Washington, Mickey Vernon,
con 2044.
El
inicialista Dick Stuart, un jonronero de la época cuando no se utilizaban
esteroides, recibió una ovación estruendosa cuando logró atrapar una envoltura
de perros calientes que flotaba en el aire. Así era de malo a la defensa.
Cuando
Monchy de Arcos, Administador General del Almendares, le presentó al veloz
jardinero de Matanzas Angel Scull, q.e.p.d, al manager Fermín Guerra, también
fallecido, el Isleño esperó que ambos se fueran, entonces llamó al catcher
Andrés Fleitas y le dijo: “Ves lo que te digo, ahora me mandaron un jockey…”
Estrictamente verídico, así me lo contó el ex catcher del Almendares y del
Hershey de la Unión Atlética.
Si
algún pitcher importado lució como el inmortal que realmente es en la Liga
Cubana fue Jim Bunning con los Tigres del Marianao en la justa 1956-57, a los
que condujo a la victoria en la Serie del Caribe con la contribución del
habanero Miguel Fornieles. Ambos ganaron 11 juegos ese año para los Felinos.
Bunning tiró un juego perfecto contra los Mets de Nueva York, actuando por los
Filis de Filadelfia, el 21 de junio de1964, Día de los Padres, que concluyó 6-0
Por
hoy está bueno, ¿Mañana? A pesar de que a la ley americana de estos tiempos no
le gusta, si Dios quiere.