Tres malas Series Mundiales de Mickey Mantle

Por Andrés Pascual

A Mickey Mantle lo hizo
pelotero su padre, un minero de Oklahoma, fanático del beisbol que jugaba
catcher en partidos dominicales y le puso el nombre de Mickey a su hijo en
homenaje al gran Mickey Cochrane. Incluso la responsabilidad por el bateo
ambidextro del gran jugador fue absoluta de su progenitor.

Jonrones de 450 y más pies, la increíble
velocidad de home a primera de 3.3 y 3.4 segundos, entre otras increíbles
facetas construyeron la leyenda del “Niño Prodigio”, llamado así por Buck
Canel.

Mantle contribuyó a su destrucción física
por la adicción a la bebida y a la noche bohemia, en una ciudad que invita al
pecado cuando se es un personaje de fama y, más, si se pertenece al mundo del
entretenimiento deportivo a través de los Yanquis de Nueva York…

Fue el mejor tocador de bola de las
Grandes Ligas de su época y mantenía a su favor, por ese tipo de contacto, más
de un metro en el corring a primera a la zurda.

La etapa de los Yanquis entre 1951-1968
se llamó Mickey Mantle, un jugador franquicia que, el 96.8 % de los asistentes
a Yanqui Estadio entre 1953 y 1968, pagaban para verlo jugar.

Asistió a 12 Series Mundiales en 18 años,
bateó 18 jonrones, líder de todos los tiempos y .257 de average, promedio
mediocre para un jugador tan grande.

No en todas las Series mundiales a que
asistió fue un buen productor; incluso ni contribuyente a la victoria de los
Mulos, pero sucedía que los inquilinos del Bronx no dejaban de ganar por la
baja al bate del sensacional jugador, lo que no ha ocurrido con Alex Rodríguez,
que su pobre bateo ha arrastrado a los Bombarderos a la catástrofe del perdedor
multimillonario.

En 1960 cayeron contra los Bucaneros de
Pittsburg por el “jonrón brujo” de Mazerotski; sin embargo, Mickey tuvo una
gran Serie Mundial con promedio de .400, 1 doble, 3 cuadrangulares y 11
impulsadas.

Pero, las próximas tres fueron, acaso, las
peores jugadas por el astro de los Yanquis en sus 12 apariciones en el evento:
en 1961, producto de las lesiones recurrentes de sus piernas, solo pudo jugar
un juego completo y otros 5 innings contra los Rojos de Cincinnatti: un hit
sencillo en 6 apariciones al plato y .167.

En 1962, contra los Gigantes de San
Francisco de Mays, Cepeda, McCovey, Felipe, Marichal  y Jack Sanford, los Yanquis, a pesar del pobre
bateo de Mantle, ganaron otra vez:  3 en
25 para .120, un doble sin impulsadas.

En 1963 los Yanquis envejecían rápido y no
podían con las lesiones; entonces los Dodgers llegaron encabezados por Sandy
Koufax y Don Drysdale. Los Bombarderos fueron barridos en 4 juegos; entre esas
derrotas, una de 15 ponches de Koufax, récord hasta que Bob Gibson lo rompió
contra el Detroit con 17, en la apertura de la Serie Mundial de 1968. Sin
embargo, Sandy Koufax no pudo blanquear a los Yanquis, a pesar de los 15
chocolates, porque Mantle le sacó la bola con uno en base entre left y center a
su distancia favorita de 450 pies: 2 en 15, 1 jonrón, 2 empujadas y .130.

Para despedirse de las Series Mundiales,
regresó a su forma contra los Cardenales en 1964, pero el club cayó en 7 juegos
ante Bob Gibson y compañía: 8 en 24, 2 dobles, 3 jonrones, 8 impulsadas y .333.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: