Una mentira y otra y otra…

Por Andrés Pascual                                                                                           Stevenson vs Angel Milián 1974

A Teófilo Stevenson le propusieron un millón de dólares por firmar en Munich-72; pero, el discípulo del trainer soviético Andrei Chervonenko, decidió que el amor de 8 millones de cubanos (menos el mío), valían más que esa cantidad.
Siempre quedan dudas después que suceden cosas como estas con respecto a los atletas castristas, en el caso de Stevenson ¿Qué promotor o entidad le hizo la oferta?
Ese tipo de riesgo se asume cuando hay un tremendo poder financiero detrás, por regla general, el que identificó a Don King después de ese año; sin embargo, en ese momento, el artífice de la 2da, etapa de Alí no estaba preparado para tamaño empeño, por muy campeón olímpico que fuera el cubano.
Otro detalle, durante el lanzamiento del libro Azúcar y Chocolate, de Enrique Encinosa, le hice la pregunta a Ferddie Pacheco, pero el Doctor Fight tampoco supo quién estaba detrás de la proposición; ni Angelo Dundee, durante una conferencia de prensa en un Marriott de Miami.
Cuando tuve la oportunidad de preguntarle a Don King, riéndose, el tipo me dijo que “a veces con los cubanos se inventan cosas por política… pero yo no sé quién pudo ser, ahora, te aseguro que yo no fui”.
Y no dudo que ocurriera, pero, ¿Quién fue el promotor misterioso? ¿Cómo es posible que, como hacen siempre allá, no le adjudiquen a la CIA el personaje desconocido hasta para el ex boxeador?
Lo que sí nos dijo a Roberto Luque Escalona, a Encinosa, a mí y a un grupo numeroso de cubanos, en la librería Universal de Miami, quien también atendiera como médico a Luis Manuel Rodríguez, fue que “Alí noqueaba a Stevenson en el round que hubiera querido…” Yo estuve de acuerdo.
Tal vez porque el pueblo cubano le ha perdido la pista (¡son 48 años!), a los mecanismos empleados en el beisbol profesional para contratar jugadores hacia el Beisbol Organizado, es que se dicen, impunemente, falsedades inadmisibles para gente seria, como aquello de “A Omar Linares le propusieron un contrato en blanco para que pusiera la cantidad que quería…” En el caso del pinareño, si apareció el promotor: los Expos de Montreal. Además, se incluía una cláusula que no era solicitud del jugador: actuaría solo en Canadá (media temporada) y le pagarían los estudios.
Román Suárez, un entrenador de pitcheo de equipos de Pinar del Río, dice que estuvo presente. Este individuo está en Miami y lo soltó en un sitio de Internet nombrado Terreno de Pelota.
Por razones del embargo no procede, porque las Grandes Ligas son una negocio americano; pero, por la forma como se firma a un agente libre, es la más colosal tomadura de pelo hecha pública que se haya oído en la historia de Cuba: un agente libre no es propiedad de un club, sino de las Oficinas de las Ligas Mayores, una vez localizado (los cubanos que huyen, en un tercer país), hay que informarle al Comisionado, que se encargará de convocar a todos los clubes que se interesen, para que envíen representantes a un try-out o prueba de habilidades; después, el representante del jugador se encargará de tramitar el contrato con los que se mantengan interesados, con el que más pague como triunfador en la puja. Esa es la regla, inviolable, de la agencia libre.
Ni el draft o sorteo colegial es una actividad al garete, porque se piden los atletas de acuerdo a un turno por rondas, que depende de cómo se quedó en la tabla de posiciones del año anterior, de menos a más, o últimos como primeros.
Este lunes 2 de mayo, en una columna de Cuba Debate en Internet titulada La Esquina, Reinaldo Taladrad, que dirige la Mesa Redonda en La Habana, entrevistó al ex antesalista Lázaro Vargas. Como es normal, para imponer el criterio, erróneamente provocado, de que sus jugadores han sido los mejores del mundo desde 1962, le preguntó que “si había recibido ofertas de scouts durante su carrera”; según el jugador, dos veces, la primera, en 1982 en Venezuela, cuando, según Vargas, “quisieron firmar a todo el equipo juvenil que estuvo en la Serie Mundial de ese año”.
La otra, en los Juegos Olímpicos Barcelona-92, le ofrecieron 8.5 millones como bono. El pelotero no sabe inglés, tal vez por eso no identificó al club que representaba el escucha
Ese año, ningún antesalista estrella, Salón de la Fama, ganaba más de 2 millones por temporada en Grandes Ligas, ni Tony Gwynn ni Barry Bonds ni Griffith jr. recibían cantidades de espanto, lo que quiere decir que ningún pelotero de 29 años era contentado con semejante bono ni con menos edad tampoco.
Lázaro Vargas era un buen fildeador en tercera base de swing atrasado, por lo que todos sus batazos eran al right-rightcenter. Yo no sé qué hubiera podido hacer aquí entonces; pero, dudo mucho que hubiera evolucionado a estrella de la posición.
Cuando a Linares le ofrecieron el contrato en blanco, un swing de Canseco valía más que todos los jugadores de Cuba juntos. Cuando le ofrecieron 8.5 a Vargas, una foto del slugger de Regla esperando turno valía tres veces más que la misma cantidad que dije antes…Pero nadie podía ver jugar a Canseco allá…menos Fidel y Taladrid.

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